Beneficios de la reestructuración

¿Te has preguntado alguna vez cuál es la mejor forma de escapar de las garras de la deuda?

 
En este post voy a darte las claves para responder a esa pregunta.
Son tiempos económicamente difíciles y el peso abrumador de la deuda puede ahogar tus esperanzas en un ciclo interminable de pagos y acreedores carroñeros con llamadas incesantes. En esta situación tienes dos vías de escape, siendo la primera y más conocida la Ley de Segunda Oportunidad, y la segunda la reestructuración de la deuda.
Partamos de una premisa: ambos procesos son viables, en general, para solucionar una situación de sobreendeudamiento económico. No obstante, tengo que advertirte que la Ley de Segunda Oportunidad tiene unos riesgos que la reestructuración de deuda consigue solventar.
 

Proceso extrajudicial

La Ley de Segunda Oportunidad es un proceso judicial, rígido y tasado, que no ofrece la flexibilidad que muchas veces necesitamos para poder seguir adelante como nos merecemos. En muchas ocasiones quedamos a la espera de gestiones por parte de administradores concursales o una resolución de un juez que nunca parece llegar. Todos conocemos los tiempos que manejan los juzgados y la poca empatía con la que trabajan, ni que decir de la creciente rigurosidad que están adquiriendo a la hora de recibir y aceptar documentación.
La reestructuración, al contrario, es un proceso extrajudicial y generalmente amistoso, que puede adaptarse a la situación personal de cada uno de una forma mucho más inmediata. Con ello vas a conseguir tener un mayor control sobre tus finanzas y, además, preservar la credibilidad financiera de cara a las entidades.
 

Preservación del patrimonio

Uno de los mayores riesgos a los que te expones al inmiscuirse en un proceso de Ley de Segunda Oportunidad es la posibilidad de que los bienes acumulados a lo largo de los años deban ser liquidados, como puede ser tu casa, el coche o incluso tu negocio. Sí, has leído bien, por lo que siempre es muy recomendable que busques un asesoramiento especializado como el nuestro cuando te enfrentes a este tipo de decisiones.
La reestructuración, en cambio, al optar por un enfoque más proactivo de gestión de la situación de sobreendeudamiento, permite proteger esos activos por los que has trabajado tanto tiempo para obtener. Asimismo, permite la mejor administración de tus recursos durante el procedimiento de recuperación financiera.
 

Plan de pagos

Por último, la Ley de Segunda Oportunidad solo contempla planes de pagos de 36 meses, ampliable a 60 meses si se reúnen ciertas condiciones, aplicando el máximo de tu renta disponible. Como consecuencia, te ves abocado a un período de tiempo en el que, ahogado, no vas a poder disponer libremente de tu dinero. Cabe comentar también, que se trata de un plan de pagos único e inamovible.
La reestructuración, dada su naturaleza extrajudical, ofrece la posibilidad de tener planes de pago personalizados con cada acreedor y pensados especialmente para ti, consiguiendo una reducción de los pagos mensuales que aliviarán la presión financiera. Por si esto fuera poco, al tratarse de una negociación directa con cada entidad financiera, en caso de que surja algún imprevisto, siempre podemos hablar con ellos para hacer frente al problema.
 
 
En resumen, la Ley de Segunda Oportunidad se ha erguido como una salida viable para superar las dificultades financieras, pero la reestructuración de la deuda brinda una serie de ventajas distintivas que la convierten en una opción más atractiva y efectiva para aquellos que buscan una luz en la oscuridad de un mundo lleno de deudas.
Si te ha quedado alguna duda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del 518 89 82 36 y estaremos encantados de ayudarte a salir del sobreendeudamiento.

 

 

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Por David Sanchez, Director legal